La cartografía colonial y en concreto aquella que entronca con la tradición indígena mesoamericana ha sido materia de interés por parte de los investigadores desde hace varias décadas, sobre todo a partir de los trabajos pioneros de Alfonso Caso (Mapa de Teozacoalco, 1949). Desde entonces otros estudiosos han trabajado tanto mapas como códices de contenido cartográfico, entre los que pueden destacarse a Joaquín Galarza, Luis Reyes García, Keiko Yoneda y Donald Robertson. En las últimas décadas, contamos con obras como las de Barbara Mundy (1995) y Alessandra Russo (2005), que nos permiten ubicar este conjunto documental dentro de un contexto amplio y diverso, así como otros como los de Miguel León-Portilla (2005 y 2011) y Elizabeth H. Boone (1998). Estos estudios generales abrieron paso a investigaciones sobre regiones y documentos concretos como los de María Castañeda (n.d.) Beatriz Cruz López (2012); Mercedes Montes de Oca et al. (2003); Michel Oudijk (2007) y Teresa Rojas-Rabiela (n.d.), así como otros que adoptan nuevas perspectivas como la historia ambiental o la historia del uso de los recursos (Rojas Rabiela et al., 2005).

Sin embargo, no todos los documentos de esta índole han sido sometidos a un análisis intensivo y completo, que considere realizar, por ejemplo el trabajo de campo junto con el de archivo, a la manera en que lo realiza M. Castañeda en su estudio del Mapa de Otumba (n.d.). Dado que los mapas son un tipo de fuente con una gran riqueza para la realización de estudios de diversa índole, que abarquen desde la evolución de la pictografía mesoamericana hasta la historia tecnológica o la geografía histórica en la época colonial, el presente proyecto pretende tratarlos desde esa perspectiva múltiple comenzando por conocer mejor la fuente para después explotar sus posibilidades.

Los mapas relativos al territorio novohispano se localizan en diversos repositorios tanto nacionales como extranjeros. Tan sólo el Archivo General de la Nación resguarda un acervo excepcional, calculado por L. Arnold en 5,402  documentos, que incluyen no sólo material cartográfico sino también ilustraciones artísticas, heráldicas, de temas religiosos, dibujos, códices, pinturas y lienzos.