Presentación

 

 

Los primeros proyectos editoriales de corte científico fueron el Journal des Savants, editado por primera vez en París en enero de 1665, y la revista Philosophical Transactions of the Royal Society, publicada en el mes de marzo de ese mismo año por la Royal Society de Londres. Desde su creación las revistas académicas han sido medios eficaces para dar a conocer los resultados de investigación y los avances del conocimiento de las sociedades científicas.

Un aumento en el tamaño de las sociedades científicas o del número de investigaciones que se producen en una disciplina puede estar acompañado del crecimiento proporcional de sus medios de difusión. Sin embargo, estos espacios –siempre insuficientes– no pueden dar cabida a todas las investigaciones y resultados que día con día se producen. Por tanto, los editores de revistas se ven obligados a diseñar estrategias para gestionar y seleccionar el material que se presenta. Estas tareas ocupan un lugar importante en la planeación de la política editorial de una revista, tal es el caso de Economía, Sociedad y Territorio.

En este sentido, uno de los problemas más frecuentes en la edición de revistas se refiere a la cantidad de trabajos que se reciben, que en ocasiones alcanza una proporción muy elevada. Esto se ve reforzado por una política que promueve la difusión del conocimiento y evalúa la productividad académica en función de la publicación de los resultados de investigación. De modo que una revista con cierto grado de prestigio, presencia y reconocimiento (medida en términos de sus indizaciones, calidad de sus publicaciones e impacto) resultará atractiva tanto para la publicación de resultados como para la consulta de información especializada sobre un área temática. Se esperaría, por tanto, que un número creciente de postulaciones tuviera una relación proporcional con el impacto de la revista, es decir, con la cantidad de consultas o citas que ésta recibe.

La afluencia elevada de investigaciones puede presentar inconvenientes en la medida en que impida que una revista opere como un medio efectivo para dar a conocer de manera oportuna los hallazgos importantes para su campo. Por lo anterior, el diseño de una política editorial centrada en la calidad de las contribuciones debe considerar estrategias de evaluación y selección, de modo que pueda ofrecer información de calidad de manera eficiente y que contribuya al avance de un campo científico de manera oportuna.

En este sentido, la evaluación por pares ciegos es una tarea primordial para Economía, Sociedad y Territorio y para toda revista académica, no sólo porque de ésta depende la calidad del contenido de los textos, sino también porque este proceso marca el inicio de la comunicación científica al exponer la producción autoral ante instancias externas a la institución de origen de los investigadores, al tiempo que participa en la configuración del contenido mediante la selección y dirección de los trabajos.

La creación de redes de participación científica es, pues, otro objetivo clave para una publicación. Sin bien uno de los propósitos originales de la publicación de Economía, Sociedad y Territorio ha sido presentar la investigación que se produce en El Colegio Mexiquense, es preciso remarcar la importancia de ésta en la configuración de redes de conocimiento y la creación de una comunidad científica cada vez más amplia, diversa e internacional. De tal modo, est funge como una instancia de vinculación de la institución y de quienes componen su comunidad académica con el exterior. Lo hace al someter los trabajos postulados al juicio crítico de pares ciegos, al evaluar y difundir investigaciones de otras latitudes, al promover el contenido de la publicación en circuitos nacionales e internacionales y finalmente al publicar trabajos en colaboración.

Este espíritu ha guiado el trabajo de nuestra revista a lo largo de quince años de publicación ininterrumpida en el que se han difundido, ya sea de manera individual o en coautoría, trabajos provenientes principalmente de América Latina y el Caribe, como Argentina, Venezuela, Brasil, Colombia, Chile, Cuba y México. Pero también de países situados en otras latitudes, en Norteamérica: Canadá y Estados Unidos; en Europa: Francia, Italia, Inglaterra, Alemania, España, Portugal, Suiza, Noruega y Polonia; y también se han recibido investigaciones provenientes de una universidad iraní en Asia. Con ello est ha creado una red de colaboración con más de ochenta instituciones de investigación distribuidas en diecinueve países. De este modo ha participado en el fortalecimiento de la comunidad académica internacional en el área de los estudios urbanos y regionales, al tiempo que ha dado cuenta del avance y evolución cualitativa de ésta.

En esta lógica de internacionalización se destaca la importancia de postular la revista ante sistemas de evaluación científica que generen indicadores bibliométricos, de modo que sea posible conocer su visibilidad e impacto. Ambas variables aportan elementos cuantitativos que permiten conocer dinámicas de generación y apropiación del conocimiento en el ámbito global y muestran un panorama de la aportación de los países, instituciones o disciplinas a la ciencia del mundo. Por ello, estos indicadores han sido clave en el diseño de políticas en ciencia y tecnología y se han tomado como referente para conceptualizar y evaluar los niveles de desarrollo científico de los países. Aun cuando la ciencia latinoamericana se encuentra representada de manera periférica en dichos sistemas. 

Por tal motivo, cobran importancia los esfuerzos dedicados al fortalecimiento de proyectos editoriales de calidad en Latinoamérica, como la biblioteca electrónica Scientific Electronic Library Online (Scielo), el Sistema Regional de Información en Línea para Revistas Científicas (Latindex) y la Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal (Redalyc), dirigida por el maestro Eduardo Aguado López y la doctora Rosario Rogel Salazar –quién además, con su trabajo a lo largo de once años, colocó a est como uno de los proyectos editoriales en ciencias sociales más sólidos de México–. En nombre de la comunidad de autores, dictaminadores y lectores que colaboran y han colaborado con nuestra revista, extendemos nuestro reconocimiento y nos unimos a la tarea de participar en la difusión de la ciencia latinoamericana de calidad a través de la edición de Economía, Sociedad y Territorio.

En otro tema, quiero destacar que el trabajo y la política editorial de est son guiados por una Mesa de Redacción conformada por investigadores con una destacada trayectoria y prestigio académico: los doctores Alfonso Iracheta Cenecorta, Carlos Garrocho Rangel y Henio Millán Valenzuela. A su vez, es apoyada por el doctor Alejandro Vargas Castro, Presidente de El Colegio Mexiquense, a quien agradezco la oportunidad y confianza que me brinda para dirigir esta revista.

Dicho esto, con el objetivo de dar continuidad a la tarea de difusión y diálogo académico, se presentan a continuación los siguientes trabajos, que dan cuenta de la dinámica antes expuesta.

Este número 39, correspondiente al periodo mayo-agosto, expone investigaciones que con una mirada crítica y objetiva analizan el impacto de las políticas públicas en relación con los procesos de degradación de la naturaleza, así como la segregación y el rezago social.

¿Qué motiva a la participación? ¿Un liderazgo efectivo, un interés personal o colectivo o la aplicación de los programas sociales enmarcados en la política pública? En este sentido, Boris Graizbord y Rocío González hacen un análisis cualitativo para valorar el efecto de los Centros de Desarrollo Comunitario (cdc) apoyados por el programa social Hábitat, de la Sedesol. Este trabajo aborda los procesos de evaluación que destacan la necesidad de superar el beneficio económico y fortalecer el capital social de las personas.

Con esta perspectiva se exponen los resultados de investigación de América Rodríguez,  Manuel Ruz y Berenise Hernández, quienes abordan la dinámica de participación y gestión de riesgos de diversos actores involucrados en la reconstrucción y promoción del desarrollo local frente a los daños provocados por un fenómeno natural: la tormenta Henriette del año 2007 en Acapulco.

La evaluación de un proyecto de desarrollo focalizado en las mujeres jornaleras de la Sierra Negra poblana es el tema de la investigación realizada por Humberto Piñón-Vargas, Esteban Martínez-Dajui, Miguel Sánchez-Hernández y Gustavo Barrientos-Lavín, a partir de una perspectiva de género.

En el tema de las políticas ambientalistas los brasileños Henrique Fürstenau-Togashi y Vanessa Hacon analizan cómo en el escenario internacional y local se contraponen dichas políticas con la lucha por reivindicar el patrimonio natural. Se expone el surgimiento de un nuevo paradigma de desarrollo sustentable, promueve la justicia ambiental y otros modelos de desarrollo humano menos excluyentes y destructivos. En la misma línea, O∫scar Montaño-Arango et al. revisan las potencialidades que presenta el turismo sustentable en interacción con los componentes sociales, económicos, políticos y ambientales.

Por su parte, Liscovsky, Parra, Bello y Arce nos informan sobre el efecto de los programas ecoturísticos y de la política socioambiental promovida en el área rural. En el texto se plantea la necesidad de generar programas de gobierno integrales que consideren la complejidad de las interacciones, a fin de no propiciar resultados adversos tanto en las comunidades como en los ecosistemas.

Se constituyen en objeto de estudio las organizaciones de la sociedad civil con toda su problemática, desde la conceptualización hasta los fines, así como las motivaciones de quienes las integran, las formas de organización y la capacidad de financiamiento, además de los múltiples factores que influyen en el desarrollo de los proyectos. Es así como Cristina Girardo y Prudencio Mochi estructuran su hacer investigativo considerando la actividad, el empleo y el trabajo como categorías analíticas en relación con el quehacer voluntario o remunerado.

Gloria Guadarrama reseña un libro coordinado por Alberto Olvera en el que se analizan las relaciones entre el Estado, la sociedad civil y la sociedad política, donde los conceptos de ciudadanía, democracia y derechos humanos se combinan para avanzar en los procesos de democratización y el Estado de derecho, para propiciar condiciones de igualdad y democracia. Resalta el interés de la investigación hacia el conocimiento de la sociedad civil y sus formas de organización, así como las relaciones de cooperación y solidaridad.

Finalmente, el texto propuesto por Bruno Lutz aborda la reciente obra del sociólogo francés Loïc Wacquant, Castigar a los pobres. El gobierno neoliberal de la inseguridad social. La obra destaca la transformación del Estado “benefactor” hacia un Estado “minimalista” de tendencia neoliberal que dirige sus iniciativas políticas hacia la normalización del trabajo precario y flexible y la eliminación de las garantías del ciudadano-trabajador. En un contexto de precarización y pobreza, el Estado neoliberal utiliza la penalización y el encarcelamiento como una técnica de regulación de la marginalidad, sin reparar en sus causas.

Esperamos que este número sirva a quienes están involucrados en la investigación y análisis de las cuestiones territoriales y que aporte elementos de comprensión teórica y metodológica para investigaciones posteriores. Agradecemos la colaboración de autores y dictaminadores, así como de todo el equipo de apoyo editorial.

 

 

22 de marzo de 2012

Maira Yuritzi Becerril Tinoco

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